Los gobernadores de la Región Centro van a la Casa Rosada a reclamar por los subsidios al gas y el tarifazo eléctrico industrial

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Los gobernadores de Córdoba, Santa Fe y Entre Ríos —Martín Llaryora, Maximiliano Pullaro y Rogelio Frigerio— serán recibidos este jueves por el jefe de Gabinete Diego Santilli en la Casa Rosada, en una reunión que lleva la impronta de Frigerio, quien gestionó el encuentro hace algunas semanas. La cumbre, de perfil formalmente institucional, tiene dos ejes concretos sobre la mesa: el impacto de la reforma a la Ley de Zonas Frías sobre los usuarios residenciales de las tres provincias y el golpe que están sufriendo las industrias y grandes comercios por el aumento en las tarifas eléctricas. Aunque desde el entorno de Llaryora aclararon que no se tratarán temas vinculados al Congreso ni a negociaciones electorales, la eliminación de las PASO —prioridad del gobierno de Milei— flotará inevitablemente en el ambiente.

El primer punto de la agenda es el más urgente. La modificación al régimen de subsidios al gas ya obtuvo media sanción en Diputados con 132 votos a favor y avanza en el Senado, aunque el debate en comisiones está trabado por el impacto que la norma genera en senadores de las provincias que perderían el beneficio. Si la reforma se convierte en ley, los departamentos que accedían al subsidio en el marco de la ampliación de 2021 —entre ellos 13 de los 26 departamentos cordobeses y zonas equivalentes en Santa Fe y Entre Ríos— dejarán de recibirlo automáticamente. En Córdoba, más de 600.000 hogares podrían quedar afectados con aumentos estimados en las facturas de gas de entre el 40% y el 100%. Los legisladores que responden a Llaryora ya votaron en contra en Diputados, y la senadora Alejandra Vigo hará lo propio en la cámara alta, pero desde el Panal asumen que la ley saldrá con los cambios del Ejecutivo.

En ese contexto, el objetivo de los tres mandatarios no es frenar la reforma sino conseguir algún tipo de compensación que atenúe el impacto sobre sus provincias. El antecedente que tienen en mente es el acuerdo que el gobierno nacional cerró con los gobernadores del Norte Grande, a quienes ofreció subsidios a las tarifas eléctricas en las zonas cálidas a cambio de que avalaran la modificación a las Zonas Frías. El convenio eleva el bloque subsidiado para zonas muy cálidas de 300 a 550 kWh y para zonas cálidas de 150 a 300 kWh durante los meses de noviembre a abril. Los gobernadores del Centro quieren algo similar, aunque el realismo se impone: “Es difícil que logremos algo similar, pero vamos a hacer las gestiones para lograr alguna compensación”, reconoció una fuente cercana a Llaryora.

El reclamo del sector industrial

El segundo tema de la reunión involucra a cientos de empresas de las tres provincias. Los Grandes Usuarios del Distribuidor —conocidos como GUDIs, industrias y comercios con una demanda de potencia igual o superior a 300 kW— están recibiendo facturas eléctricas con aumentos que en algunos casos superan el 500%. La situación se explica por el mecanismo de la Resolución 400 de la Secretaría de Energía, que trasladó a los grandes consumidores el costo adicional que implica la generación con combustibles líquidos o Gas Natural Licuado en invierno —cotizado entre 24 y 28 dólares el millón de BTU, muy por encima de los 3 o 4 dólares del gas de Vaca Muerta— para proteger a los usuarios residenciales de ese impacto. En Córdoba son unos 400 los afectados, incluyendo industrias, grandes superficies y hospitales privados; en Santa Fe, la cifra ronda los 340. Los ministros de Producción de las tres provincias ya plantearon el problema ante la Secretaría de Energía y ante Cammesa, sin respuesta satisfactoria.

La propuesta que los gobernadores llevarán a Santilli es concreta: que el Ministerio de Economía autorice a las empresas a pagar la diferencia entre el precio estabilizado y el costo real de generación en hasta seis cuotas sin interés. La EPEC cordobesa y sus pares provinciales no están en condiciones de absorber el costo financiero de esa quita, por lo que la autorización debe venir del nivel nacional. Las expectativas, sin embargo, son bajas: en el entorno de Llaryora admiten que tampoco sobre este punto hay demasiada confianza en obtener una respuesta positiva.

Detrás del encuentro técnico se perfila también una foto política de cierta relevancia. Los tres gobernadores presentan distintos niveles de alineamiento con la Casa Rosada —Frigerio es el más cercano al Gobierno, Pullaro mantiene una relación de diálogo constructivo y Llaryora viene de una etapa de mayor tensión con Milei, aunque el acuerdo financiero de los últimos meses la suavizó— pero esta vez llegan juntos con una agenda regional compartida. Santilli, que en los últimos meses viene multiplicando los encuentros con gobernadores para avanzar en su agenda legislativa, incluida la eliminación de las PASO, recibirá de los tres mandatarios una señal clara: hay problemas concretos de gestión que el interior no puede resolver solo y que requieren decisiones nacionales.

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