Pese a las pérdidas, ex ejecutivos de YPF podrían recibir bonos millonarios

Los ex ejecutivos de la petrolera estatal argentina, YPF S.A., se encuentran en el centro de una fuerte polémica porque podrían recibir bonos extras. La empresa convocó a una Asamblea General Ordinaria y Extraordinaria para el 26 de abril, para considerar los resultados financieros adversos y planes futuros. 

La asamblea abordará diversos puntos críticos, destacándose la consideración de los estados financieros del año concluido el 31 de diciembre de 2023, periodo durante el cual la empresa registró pérdidas significativas.

Sin embargo, lo que ha generado mayor controversia es la propuesta de consideración de las remuneraciones al Directorio, ascendiendo a la suma de $2.087.597.061, a pesar de los resultados negativos. Ese directorio estaba encabezado por el “pingüino” Pablo González.

Pablo González llegó a la presidencia de YPF con el apoyo de Cristina Fernández de Kirchner y Máximo Kirchner.

Esta situación plantea un escenario en el que los ejecutivos de la petrolera podrían recibir compensaciones económicas sustanciales sin una rendición de cuentas clara ante los accionistas.

La convocatoria también incluye la elección de miembros del Directorio y de la Comisión Fiscalizadora, la determinación de su retribución y la designación del auditor contable externo para el próximo ejercicio.

Además, se discutirá la dispensa de la oferta preferente de acciones a los accionistas en relación con los planes de compensación de largo plazo al personal, un punto que enfatiza la necesidad de equilibrar la motivación del personal con la equidad hacia los accionistas.

Pese a tener uno de sus mejores años en Vaca Muerta, YPF, la principal productora de combustibles de Argentina, dio a conocer a principio de marzo un balance para el 2023 con una pérdida de 1277 millones de dólares. La compañía lo atribuyó a una revaluación de sus bloques convencionales. Sin embargo, en el upstream no convencional de crudo informó saltos importantes en la producción de petróleo y gas, luego de un año en el que aceleró en sus principales bloques de la provincia de Neuquén.

Horacio Marin, actual CEO de YPF

La compañía invirtió casi 5.700 millones de dólares en 2023, un 36% por encima al año anterior, lo que que le permitió incrementar por segundo año consecutivo la producción total de hidrocarburos un 2%, totalizando en 514 mil barriles equivalentes por día.

La actividad no convencional continuó como su principal eje de crecimiento. La producción de crudo no convencional mostró un salto anual del 27% mientras que la de gas no convencional aumentó un 8%.

En el último trimestre del año, la mitad de la producción de YPF provino del no convencional.

En el centro de su negocio en Argentina, la venta de combustibles, donde encabeza cerca del 60 por ciento de la comercialización en estaciones de servicio, resultaron 3% superiores al año anterior, marcando un nuevo récord histórico anual, que fue abastecido principalmente a través de mayores niveles de procesamiento de sus refinerías, que crecieron un 3% en relación a 2022, y a un incremento en las importaciones, dijo la compañía.

En materia financiera, el EBITDA ajustado de YPF superó los 4 mil millones de dólares, lo que significó una reducción del 18% respecto del año anterior producto principalmente de menores precios de combustibles medidos en dólares y un contexto de alta inflación que impactó en los costos operativos.

El resultado neto arrojó una pérdida de 1.277 millones de dólares generado principalmente “por una provisión por desvalorización de activos”. Este cargo contable surge como consecuencia del plan de optimización de yacimientos convencionales maduros aprobado por el Directorio de YPF en febrero de 2024.

La deuda neta de la compañía alcanzó los 6.800 millones de dólares, mientras que el ratio de endeudamiento neto se mantuvo sin variaciones respecto al trimestre anterior, en 1,7 veces en relación con el EBITDA ajustado.

*NA/Másenergía

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