Maximilano Pullaro sostiene que en la UCR “hay voluntad de acompañar” la ley Bases, pero admite las grietas de su bloque

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En plena negociación por la ley Bases en el Senado, el gobernador santafesino indicó que para el radicalismo todavía falta pulir la letra chica, que divide posiciones en la UCR. El mandatario participó de la reunión que se realizó este martes por la noche en el Congreso. Allí los senadores y cuatro de los cinco gobernadores de la UCR intentaron unificar posiciones sobre el proyecto, pero no lo consiguieron.

“Fue una reunión muy buena, no es un acuerdo cerrado, pero todos entendieron que hay que votar juntos y acompañar en general, pero se está charlando mucho en particular”, dijo Pullaro a La Capital.

Y reconoció: “Es muy probable que no haya posiciones uniformes en todos los artículos. No va ser un trámite exprés”.

El eje La Libertad Avanza-PRO tiene 13 senadores y necesita el acompañamiento de al menos 24 más para aprobar el proyecto.

Con 13 senadores, el bloque radical tiene una de las llaves de la sanción de la ley, pero está atravesado por un fuerte debate interno.

Ubicados en el bando colaboracionista, el mendocino Alfredo Cornejo y el correntino Gustavo Valdés empujan para que la norma se apruebe rápido.

Pullaro y el jujeño Carlos Sadir son partidarios de un trámite más reflexivo de la ley que incluye una reforma del Estado, privatizaciones, la eliminación de la moratoria previsional, una reforma laboral y el discutido Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (Rigi), calificado por el senador Martín Lousteau como “muy generoso”.

El chaqueño Leandro Zdero no participó del encuentro.

En el juego de roles, los mandatarios provinciales buscan generar condiciones de gobernabilidad y sostener la mejor relación posible con la Casa Rosada, mientras los senadores —sobre todo, los que no responden directamente a los jefes territoriales de su distrito— se permiten una posición más confrontativa.

Ese es el caso del propio Lousteau, el referente nacional de Pullaro y presidente del comité provincial de la UCR.

La posición de Maximiliano Pullaro


El jefe de la Casa Gris es partidario de acompañar la norma y darle herramientas al gobierno de Javier Milei, siempre y cuando no afecten los intereses de la provincia, sobre todo el de su entramado productivo.

Así, Pullaro se instaló en Buenos Aires y encabezó el lobby contra la suba de retenciones y la desregulación de los biocombustibles. Y ahora pone la lupa sobre el Rigi, que abre la puerta a la importación de bienes de capital y no contempla la transferencia de tecnología ni el encadenamiento con proveedores locales. Una situación que pone a miles de pymes en una pelea por la supervivencia.

“Queremos que esté bien dirigido, no que sirva para que vengan de afuera a comprar empresas de acá y que sean complementarias con empresas nuestras que exportan”, dijo a un colaborador cercano del gobernador.

Pullaro también quedó con un sabor agridulce por el regreso de la cuarta categoría del Impuesto a las Ganancias, con un piso de 1.800.000 para trabajadores solteros y 2.200.000 para trabajadores casados con dos hijos.

Cerca suyo consideran que es un piso más aceptable, pero remarcan que en el verano el gobernador le presentó al ministro del Interior, Guillermo Francos, un proyecto para aumentar impuestos a los sectores de más altos ingresos o a los sectores de mayor patrimonio. El gobierno de Milei eligió el camino inverso: el proyecto restablece Ganancias para la clase media y baja las alícuotas de Bienes Personales.


De todos modos, el trámite legislativo de la ley Bases no se adapta al esquema original del gobierno.

El debate en las comisiones de Legislación General, Presupuesto y Hacienda, y Asuntos Constitucionales continuará este jueves y se postergaría hasta la semana que viene. Una vez emitido el dictamen, habrá que esperar siete días para que el tema sea tratado en el recinto.

Teniendo en cuenta las diferencias que se expresaron en el Senado es muy probable que el texto que votó Diputados sea modificado y la norma vuelva a la Cámara baja, que debe rechazar o aceptar las enmiendas de la instancia revisora.

Esta dinámica legislativa vuelve como un escenario probable que Milei llegue al 25 de mayo, la fecha en que convocó a los gobernadores y otros sectores del poder a refrendar su decálogo refundacional, sin la ley aprobada.

Antes del Pacto de Mayo, el gobernador chubutense y presidente del Tratado de la Región Patagónica, Ignacio Torres, impulsa que los 23 gobernadores y el jefe de gobierno porteño firmen un “pacto federal”, que tiene como punto principal “la defensa irrestricta de la educación pública”.

Pullaro, también presidente pro témpore de la Región Centro, admitió que Torres le envió algunos puntos que había conversado con los gobernadores patagónicos. “En términos generales no me parece mal, lo estamos charlando pero por ahora no es mucho más que eso”, afirmó el mandatario santafesino.

* Mariano D’Arrigo para La Capital

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