La UCR gana protagonismo en el tramo final de la campaña

A menos de un mes de las elecciones generales, la UCR logró tomar centralidad en la campaña electoral. El pasado domingo se terminó de concretar su poder en cinco provincias: ya contaba con Jujuy, Corrientes y Mendoza (donde Alfredo Cornejo logró revalidar su hegemonía) y sumó Santa Fe y Chaco. En un escenario de tercios, donde cada voto acerca a los candidatos al ballotage, el partido centenario hizo una demostración de fuerza territorial y captó el interés del peronismo y el PRO.

La primera señal de seducción la inició Sergio Massa en Rosario. Durante la inauguración de una base operacional, el ministro de Economía compartió el acto con Agustín Rossi y Pablo Javkin, recientemente reelecto en su cargo de intendente, donde le envió reiterados mensajes de apoyo y promesas de campaña.

“Sepa que si tengo la responsabilidad de ser presidente me voy a tomar como personal devolverle a Rosario la paz, la tranquilidad y la seguridad. Y puede contar conmigo para eso”, lanzó Massa. También denunció que la ciudad fue duramente perjudicada por la quita de fondos coparticipables durante el gobierno de Mauricio Macri.

El operativo seducción continuó en Salta, durante un acto en la localidad de Güemes al que participaron dos radicales: Gerardo Morales (presidente de la UCR y gobernador jujeño) y Gustavo Valdés (gobernador de Corrientes), quien acaba de sumar musculatura con el triunfo de su aliado, Leandro Zdero en territorio chaqueño.

“Si el 10 de diciembre me toca empezar a presidir la Argentina, que nadie se asombre de que haya gente de otras fuerzas políticas integrando nuestro gobierno, voy a llamar a un gobierno de unidad nacional. No tengo miedo de compartir con los que piensan distinto, porque en Argentina somos todos”, lanzó Massa en un claro mensaje a los correligionarios.

El guiño ocurrió tras la semana de tensión entre Mauricio Macri y los radicales de Evolución, por la sanción de la eliminación del Impuesto a las Ganancias. El ex presidente dijo que “el populismo es muy contagioso” y desde la línea interna que lidera Martín Lousteau le respondieron con dureza y le recordaron los planes que anunció después de la derrota de 2019. “Hace rato que Macri le viene faltando el respeto al radicalismo”, remató el diputado Emiliano Yacobitti.

Este lunes, Axel Kicillof puso sobre la mesa el planteo de “un (Javier) Milei, una (Patricia) Bullrich que tratan tan mal al radicalismo como movimiento histórico, como partido centenario con lo que significa en el orden democrático y la importancia que ha tenido también en determinados consensos, como Memoria, Verdad y Justicia”.

El giro en la campaña tiene que ver con posicionar a Massa como un candidato que entiende que el juego político de la grieta fracasó, que es necesario bajar los niveles de confrontación entre los diferentes sectores y que para que eso ocurra sería importante que haya un gobierno que rompa los límites del Unión por la Patria.

Sin embargo, los coqueteos de Massa a la UCR despertaron el malestar de los correligionarios que integran la lista de Patricia Bullrich. Creen que el peronismo intenta romper Juntos por el Cambio con promesas para los que habían acompañado a Horacio Rodríguez Larreta en las PASO. Es por eso que Morales salió a despegarse y se definió como un “soldado de Patricia”. A esas declaraciones se sumó la invitación a su provincia. La candidata presidencial viajó a Jujuy y recorrieron juntos la zona que era manejada por el movimiento Tupac Amaru. De todos modos, la desconfianza se mantiene en el partido centenario, que deberá esperar el resultado de las elecciones de octubre para terminar de ordenar los liderazgos.

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