Con acusaciones cruzadas, crece la “guerra del agua” entre dos provincias

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En medio de una “guerra del agua” que ya lleva medio siglo, funcionarios mendocinos acusaron a La Pampa de vender agua envasada proveniente de Mendoza. 

Para los pampeanos, se trata de maniobras dilatorias para incumplir un fallo de la Corte Suprema de Justicia.

El conflicto histórico entre Mendoza y La Pampa por el uso del agua del río Atuel ha sumado un nuevo capítulo. El Gobierno de Mendoza, encabezado por Alfredo Cornejo, ha acusado a La Pampa de permitir la venta ilegal de agua proveniente de la cuenca del río Atuel. Según la denuncia, el agua destinada al consumo de los habitantes de Santa Isabel y Algarrobo del Águila es embotellada por empresas privadas y vendida en otras provincias, como Neuquén y Río Negro.

Detalles de la Denuncia


Durante una conferencia de prensa, el superintendente general de Irrigación de Mendoza, Sergio Marinelli, y el presidente del Tribunal Administrativo del organismo, Gustavo Villegas, confirmaron la denuncia. “Hay un distrito en San Rafael llamado Punta del Agua. En 1996 se construyó un acueducto para llevar agua mineral de manantial a las localidades pampeanas de Santa Isabel y Algarrobo del Águila, beneficiando a 6,000 personas”, explicó Villegas.

El problema radica en que la provisión de agua, que debía ser para los vecinos del noroeste pampeano, es utilizada por las empresas Desierto Pampa y Santa Isabel para embotellar el agua en bidones de 20 litros y venderla en otras jurisdicciones. “Estas obras se hicieron para dar acceso al agua a las comunidades, pero estas empresas venden el recurso fuera del área del convenio”, detalló Villegas en una entrevista con Radio Nihuil.

Investigación y Pruebas

La denuncia surgió después de que los vecinos de Punta del Agua informaran sobre la escasez del arroyo local. Durante una reunión el 6 de marzo, mostraron capturas de pantalla de una empresa radicada en La Pampa que embotella agua del acueducto Punta del Agua-Santa Isabel y la vende. Funcionarios de Irrigación viajaron a Santa Isabel y 25 de Mayo, La Pampa, para recolectar pruebas y compraron bidones de agua sin inconvenientes.

“Literalmente venden el agua que les damos como parte de la dotación del convenio, mientras la gente de Punta del Agua reclama por la escasez”, comentó Villegas. Además, señaló que las plantas embotelladoras cuentan con permisos del Ministerio de Salud de La Pampa desde 2019, específicamente del Departamento de Bromatología.

Respuesta de La Pampa


El secretario de Recursos Hídricos de La Pampa, José Gobbi, desestimó la denuncia de Mendoza. “No tiene ningún asidero y es solo una movida de prensa para desviar la atención del incumplimiento de Mendoza del fallo de la Corte Suprema de Justicia de 2020”, afirmó Gobbi. Este fallo obliga a Mendoza a entregar 3,2 metros cúbicos de agua por segundo del Río Atuel a La Pampa.

Gobbi acusó a Mendoza de intentar cambiar el eje de discusión justo cuando La Pampa ha aportado pruebas de la existencia de agua en el sistema del Atuel. “La Pampa no está incumpliendo el convenio de 1992, y lo que está haciendo Mendoza es un intento por correr el eje de discusión”, añadió el funcionario.

La denuncia pampeana llegó a la Corte en 2014. En 2020, el máximo tribunal estableció, hasta tanto se expida sobre la cuestión de fondo, que Mendoza debe garantizar un caudal mínimo de 3,2 metros cúbicos por segundo.

La Pampa denuncia que esa medida fue sistemáticamente incumplida por Mendoza, hasta que en el último mes fue emplazada por la corte. 

A la vez, trascendió un documento del propio departamento de Irrigación de esa provincia reconociera la existencia suficiente del recurso para dar cumplimiento a la medida, que avivó la polémica.

La respuesta fue, denuncian en La Pampa, una campaña mediática tendiente a deslegitimar el reclamo, según la cual los pampeanos envasan y venden agua, como si esa fuera la razón de la creciente sequía que azota a esa provincia.

El florecimiento de las industrias vitivinícola y olivícola mendocina es contemporáneo e inversamente proporcional a la caída de los rindes en los campos pampeanos y su proceso de desertificación, especialmente en el oeste de la provincia, señalan desde La Pampa.  

Aunque la posición de Mendoza al respecto no ha variado a lo largo de las distintas administraciones radicales y peronistas, en la actualidad ambos gobiernos provinciales se encuentran en puntos opuestos del arco político.

Alfredo Cornejo se esfuerza por mantener una buena relación con el presidente Javier Milei. Sergio Ziliotto, en cambio, presentó sendos reclamos ante la Corte por partidas de coparticipación adeudadas y criticó la ley de bases.

Todos apuestan al campo

A este contexto histórico se suma una coyuntura económica compleja. 

El FMI, lejos de la recuperación que pregona el gobierno, anuncia para el corriente año una caída del PBI argentino de 3,5 puntos.

Aunque no liquide la cosecha, para no convalidar el tipo de cambio oficial, que considera bajo, el campo es de los pocos sectores que mantendrá un nivel de actividad importante. 

La preocupación del complejo agroindustrial, además del tipo de cambio, luego de eventos catastróficos como las lluvias e inundaciones que azotaron al sur de Brasil, pasa por la creciente incidencia del cambio climático.

Distintas consultoras especializadas se encuentran abocadas a la realización de cálculos y simulaciones, para evaluar la factibilidad tanto de la implementación de sistemas de riego como de silos de hormigón, mucho más resistentes a los tornados que los habituales de chapa.

*NA y LU17

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