Cómo es el doble juego de Gerardo Zamora: El detrás de escena de su participación en el Pacto de Mayo

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La participación de Gerardo Zamora en la firma del Pacto de Mayo no sorprendió a nadie en Santiago del Estero. La provincia elige el próximo año a un nuevo gobernador – el actual mandatario provincial no puede reelegir- y renueva 3 bancas en el Senado y 2 en Diputados, al igual que los escaños de la Legislatura. En ese escenario se da una particularidad: tanto el oficialismo como la oposición buscan aliarse – o al menos mantener buen vínculo – con La Libertad Avanza para las elecciones del 2025. “Zamora tiene miedo de ser un nuevo blanco de ataques de los libertarios”, dijeron desde la oposición a Periodismo Federal.

Zamora mantuvo en secreto su participación al evento que se realizó en Tucumán hasta el último minuto. Fue leal al kirchnerismo hasta donde pudo. De hecho, fue un detractor de la Ley Bases, en sintonía con Unión por la Patria. Pese a que su provincia depende de forma directa de los fondos coparticipables, los legisladores que le responden votaron en contra el regreso del Impuesto a las Ganancias. “Estoy agradecido de que me hayan invitado, aunque con una posición diferente con respecto a la Ley Ómnibus”, dijo el gobernador en diálogo con la prensa luego de la foto con Javier Milei.

Su presencia en Tucumán se vinculó de forma directa con el acuerdo que firmó hace algunos días a través del jefe de Gabinete, Guillermo Francos. Allí el Gobierno acordó el traspaso y cooperación en materia de obras públicas, de infraestructura educativa y de vivienda. Además, los acuerdos firmados estipulan obras hídricas, sanitarias, viales, de saneamiento, de infraestructura urbana, de vivienda y educativa. A su vez, Nación asumió el compromiso de ejecutar otro conjunto de obras estratégicas con alto grado de avance.

Pero la oposición local agrega otro motivo: Zamora tiene miedo de ser atacado por Milei y que, como consecuencia, su hegemonía se termine.

En Santiago del Estero su liderazgo lleva casi 20 años. El Frente Cívico (alianza oficialista) se impuso en el 2005 y, ya con el justicialismo integrado, vencieron con números imponentes: 85% en 2009 y 64% en 2013 con su esposa Claudia Ledesma de Zamora como candidata. En el 2017 volvió Gerardo Zamora y se impuso con el 68% y renovó su liderazgo en el 2021 con el 62% de los votos con 50 puntos de diferencia contra la segunda, Natalia Neme, de Juntos Por el Cambio.

“Su participación en el Pacto de Mayo era esperable, siempre se acomoda al poder de turno”, resaltan algunos santiagueños que lo conocen. De hecho, remarcan que nunca existieron fuertes críticas de Zamora a Milei porque, incluso, aseguran que trasladó la política “motosierra” a su gestión. En la oposición local reconocen que hay superávit fiscal pero a costa de salarios bajos y medidas de ajuste.

Zamora fue el primer gobernador en anunciar medidas de ajuste a los pocos días de haber asumido Milei. En diciembre, estableció que por el lapso de 6 meses se congelaban las vacantes, nuevos nombramientos o contrataciones en la administración pública y organismos descentralizados provinciales. También se congelaron partidas presupuestarias de la administración pública para gasto de promoción o difusión oficial.

Como sucede en muchas provincias con armados oficialistas afianzados, la oposición local sabe que no tiene chances de aspirar a modificar el rumbo político de Santiago del Estero si no es a través de una unidad amplia.

Es por eso que, a diferencia de lo que sucede a nivel nacional, el PRO y la UCR mantienen la unidad de Juntos por el Cambio cueste lo que cueste. De hecho, buscan ampliarse con La Libertad Avanza para estar más fortalecidos ante el Frente Cívico en 2025.

“Sabemos que es difícil ganar pero por lo menos queremos achicar la diferencia”, dicen los radicales en diálogo con este medio. Además, la oposición no sabe qué carta estará dispuesto a jugar Zamora para garantizar la continuidad de su frente en la provincia, ya que la Constitución provincial le impide un tercer mandato consecutivo. El actual mandatario ya aclaró que no volverá a postular a su esposa, por lo que se especula que el candidato sea su actual vice, Carlos Silva Neder.

Zamora fue uno de los pocos gobernadores que le pudo aportar un triunfo provincial a Sergio Massa en el ballotage. No obstante, aseguran que no será una elección fácil y que estará también determinada por el clima nacional. Para no darse por vencidos, en Juntos por el Cambio tienen como ejemplos los antecedentes de armados amplios que vencieron a oficialismos fuertes como fue el caso de Leandro Zdero, que le ganó a Jorge Capitanich en Chaco y Maximiliano Pullaro, que logró unir a toda la oposición en Santa Fe.

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