Entrevista a Malamud: “No vimos venir la ola antiobelisco”

En diálogo con Periodismo Federal, el polítilogo analiza los resultados de las PASO, las causas de la imprevista victoria de Milei y afirma que si bien el libertario hoy aprovecha el efecto “subirse al carro de la victoria” de cara a las generales “va a bajar la espuma”.

En diferentes intervenciones post resultados planteás “los politólogos no vimos nada, las encuestas no vieron nada”. Te pido si podés explicarnos con el diario del lunes las causas de esa situación y hasta qué punto las condiciones son otras a la hora de plantear escenarios y análisis de cara a las generales.

La victoria imprevista de Milei se asentó en dos pilares: la geografía y el arrastre. La geografía, porque Milei salió tercero en las dos Buenos Aires pero arrasó en el interior, ganando 16 provincias. Nublados por el AMBAcentrismo, no vimos venir la ola antiobelisco. El arrastre, o mejor dicho su ausencia, porque Milei sacó 13% más en las 19 provincias que no eligieron candidato a gobernador que en las cinco que lo hicieron. Donde el voto estuvo anclado en candidaturas locales, Milei cayó; donde no hubo ancla, voló.

¿Se subestimaron las señales de alerta que sobre la ocurrencia de estos fenómenos planteaban casos como el de Trump, Bolsonaro, Castillo, etc?

Las encuestas detectan más fácilmente la distribución de las preferencias que su intensidad, y la intensidad es la que genera más participación electoral y más efecto contagio.

Volviendo sobre otras afirmaciones entiendo que en algunas entrevistas planteaste que en términos electorales hoy “Milei es imparable”, pero a la vez que en el caso de ganar sus chances de durar son pocas, sin que esta posible inestabilidad política implique un problema para el sistema democrático. ¿Cómo es esta ecuación?

Hoy Milei aprovecha el efecto “subirse al carro de la victoria” y está cerca de ganar en primera vuelta, pero las elecciones no son hoy y en dos meses va a bajar la espuma. Si gana, va a tener hiperminoría en el congreso, lo que augura no solamente conflictos para aprobar las leyes sino para terminar el mandato. Pero la fragilidad de los presidentes hiperminoritarios, es decir, que no llegan al tercio de las bancas legislativas, está prevista en la constitución y no amenaza necesariamente a la democracia.

Más allá de los resultados de las generales, que cambios de base ya pueden vislumbrarse en la configuración de la política en la Argentina en relación a cómo se estructuró tradicionalmente el sistema del 83 a esta parte.

Ninguno. Recién en octubre se juega por los puntos y se determina la composición legislativa, y sólo ahí podremos saber si el peronismo sigue estructurando la competencia política y quién es su principal rival.

Andrés Malamud es licenciado en Ciencia Política por la Universidad de Buenos Aires (UBA) y doctorado en el Instituto Universitario Europeo. Es investigador principal en el Instituto de Ciencias Sociales de la Universidad de Lisboa.

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