El escándalo en Chubut por presunto espionaje contra el vicegobernador Ricardo Sastre tuvo ayer otro escalada al conocerse que uno de los policías que le informó que lo estaban espiando, también está sospechado de investigar nada menos que al gobernador Mariano Arcioni. 

«No se entiende cuál es la razón del amedrantamiento a la cabeza política de un Estado, sea el gobernador o el vicegobernador; y entiendo que fuera de la investigación de la justicia esto amerita que las fuerzas policiales y sus máximos responsables hagan un mea culpa de lo que está ocurriendo», dijo Sastre, al conocerse la noticia. 

El vicegobernador asimismo trató de bajarle al tono del distanciamiento iniciado semanas atrás cuando Arcioni calificó de «miserables» tanto a él como a otros diputados peronistas debido a que no le aprueban la ley de emergencia.

«Yo elegí ser vicegobernador y acompañarlo a Arcioni durante cuatro años; no tengo otro interés que a Chubut le vaya bien, y a aquellos que generan ese tipo de grietas generan un daño muy importante», afirmó tajante, despejando sospechas de un eventual enfrentamiento político al máximo nivel.

En ese plano, avisó: «No pienso que el gobernador se vaya; pienso que el gobernador va a sacar la provincia adelante y la situación va a mejorar. Jamás pensaría que se va a ir, se tiene que quedar y solucionar las cosas».

No obstante, Sastre planteó algunos matices con Arcioni, a quien calificó de «persona de bien, más allá de diferencias ideológicas por expresiones extemporáneas que no tendrían que haberse realizado» y abrió una puerta al restablecimiento del vínculo institucional: «La política se construye en base al diálogo; apelo siempre a que las cosas se hablen donde se tienen que hablar. La institucionalidad nunca se puso en riesgo, ni en juego, más allá de las diferencias o los planteos que se pudieron haber hecho.

El fiscal Daniel Báez, de Puerto Madryn,  investiga lo sucedido a Sastre por «amenazas y espionaje» acerca de un supuesto seguimiento a él y su familia en el que habría fuerzas policiales de por medio. 

Sin embargo, la investigación sufrió un vuelco cuando detectaron que uno de los policías que habría alertado a Sastre de que lo estaban vigilando, estaría también implicado en una causa por espionaje a Arcioni, que tiene en curso el juez federal porteño Rodolfo Canicoba Corral, tal lo informó el procurador general de Chubut, Jorge Miquelarena.

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